La tranquilidad habitual del complejo residencial Les Naus en Alicante se vio alterada esta mañana por la llegada de un camión de gran tonelaje cargado hasta los topes de rabos de pasa, ese remedio popular que, según generaciones de abuelas, sirve para mejorar la memoria cuando uno empieza a contestar “no lo recuerdo” más veces de las recomendadas por la Organización Mundial del Despiste.
El envío, según fuentes vecinales “que tampoco recuerdan muy bien quién lo pidió”, venía perfectamente etiquetado: “Uso preferente antes de declarar”.
La escena causó sorpresa en la urbanización. El transportista, visiblemente desconcertado, aseguró que nunca había entregado tanta mercancía de este tipo en una sola vivienda. “He llevado sofás, lavadoras y hasta una estatua de jardín con forma de flamenco, pero esto supera todo. Aquí hay rabos de pasa para recordar hasta dónde dejaste las llaves en 1998”, declaró mientras descargaba el palé número 3.
La noticia llega después de que la exconcejala de Urbanismo de Alicante, Rocío Gómez, respondiera repetidamente “no lo recuerdo” durante su declaración judicial sobre Les Naus. Concretamente, según ha publicado el diario INFORMACIÓN, fueron nada más y nada menos que 36 “no lo recuerdo” en 16 minutos.
Ante semejante despliegue memorístico, varias asociaciones de vecinos han propuesto convertir Les Naus en el primer barrio temático dedicado a la memoria selectiva.
Fuentes próximas al cargamento han confirmado que los rabos de pasa venían acompañados de un manual de instrucciones con tres niveles de dificultad:
- Nivel básico: recordar nombres, fechas y reuniones.
- Nivel medio: recordar conversaciones incómodas.
- Nivel experto: recordar justo lo que preguntan en el juzgado.
El Ayuntamiento, por su parte, no ha confirmado si el cargamento cuenta con licencia urbanística, aunque un portavoz accidental ha señalado que “habría que revisar el expediente”. Acto seguido, miró al techo, carraspeó y añadió: “Aunque ahora mismo no recuerdo dónde está”.
El alcalde, Luis Barcala, también ha olvidado que colocó a Rocío Gómez, desde ahora conocida como Rocío Alzhéimer, por ser amiga de su hija.
Mientras tanto, los vecinos ya han empezado a especular con posibles efectos secundarios del remedio. “A ver si ahora va a recordar demasiado y tenemos que pedir otro camión, pero de tila”, comentó una residente desde el balcón.
La empresa distribuidora ha anunciado que, si la iniciativa funciona, lanzará una nueva línea institucional bajo el lema:
“Rabo de pasa: para cuando el ‘no me consta’ ya no consta”
Artículo satírico. Cualquier parecido con una declaración llena de lagunas mentales es pura coincidencia… o no se recuerda.

