Lucas González, integrante del dúo Andy y Lucas y reconocido experto en reconstrucciones faciales, ha iniciado los trámites para reclamar la propiedad de la Venus de Alicante al considerar que la escultura representa a una antepasada directa de su familia.
«Solo hay que mirarla a ella y mirarme a mí. La genética no engaña», declaró el artista mientras mostraba varias fotografías ampliadas de su rostro y una imagen del busto arqueológico colocadas una junto a la otra. «Tenemos la misma no-nariz, los mismos pómulos y esa expresión de estar hasta las mismísimas narices de que te hagan preguntas».
Según la documentación presentada por sus abogados, la Venus habría sido una tataratataratataratataratataratataratataratatara(x100)buela del cantante que residió en la provincia durante la época ibérica, mucho antes de que existieran los registros civiles, los retoques estéticos y las giras de despedida de Andy y Lucas.
El informe genealógico, elaborado a partir de «sensaciones, rasgos familiares y una conversación con una señora que lee las cartas en Benidorm», sostiene que la pieza fue sustraída injustamente del patrimonio de los González hace más de dos mil años.
Lucas reclama ahora que la escultura sea trasladada a su domicilio y colocada en el recibidor, «encima de una mesita que tenemos vacía». También exige una compensación económica por todas las reproducciones, fotografías, postales y trabajos escolares en los que ha aparecido su antepasada sin consentimiento familiar.
El museo niega que exista parentesco
Los responsables del museo donde se conserva la pieza han rechazado inicialmente la reclamación, recordando que el parecido físico no constituye una prueba válida de parentesco.
Lucas, sin embargo, considera que esta respuesta demuestra «el miedo de las instituciones a que se sepa la verdad, como con Les Naus, igualito».
«Cuando apareció la Dama de Elche nadie pidió una prueba de ADN. Pero ahora aparezco yo, con una cara prácticamente arqueológica, y todo son problemas», lamentó.
El cantante también ha solicitado que la obra pase a denominarse oficialmente “La Venus de Lucas” y que la cartela incluya la inscripción: «Antepasada del célebre artista gaditano. Fecha desconocida. Autor desconocido. Cirujano desconocido».
Andy, por su parte, ha evitado pronunciarse sobre la polémica. Fuentes cercanas aseguran que permanece tranquilo, aunque ya estaría revisando catálogos arqueológicos por si descubre algún busto antiguo e hinchado que se le parezca y así no quedarse otra vez en segundo plano.

