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La Universidad de Oxford asegura que la Dama de Elche “tenía las orejas de soplillo”

30/05/2017
La Universidad de Oxford asegura que la Dama de Elche "tenía las orejas de soplillo"

Un estudio de la prestigiosa Universidad de Oxford ha llegado a la conclusión de que la Dama de Elche “tenía las orejas de soplillo”.

Así lo detalla el informe firmado por el arqueólogo Jacko Jones, que sostiene que la mujer en la que se inspiró la escultura era “tenía las orejas demasiado separadas“.




La escultura íbera, a su juicio, representa el canon de belleza femenina de la época, “con unas facciones serenas y agradables, pero tenía las orejas demasiado grandes y separadas”, motivo por el cual el artista optó por disimulárselas con las famosas orejeras que han dado pie, desde el descubrimiento de la pieza en 1897, a numerosas conjeturas.

Jones descarta, por tanto, que se trate de unos auriculares rudimentarios, como apuntan algunos amigos de la nave del misterio que abogan por la existencia de los viajes en el tiempo y que la Dama de Elche pudiera haber llegado a conocer el reguetón. “En aquella época eran más bien ligeras de cascos, pero aún no se restregaban durante las danzas”, apostilla.

La universidad británica ha elaborado una reconstrucción de cómo sería la Dama de Elche sin las orejeras (ver la imagen superior) y en ella se observa el gran tamaño de sus pabellones auriculares.




“Debía ser algo común en el pasado, ya que la Dama de Guardamar, también llamada Dama de Cabezo Lucero, lucía el mismo complemento en su testa”, señala Jones, que aventura que con el paso del tiempo y, gracias sobre todo a una mejor alimentación, menos rica en cartílago, y a la invención del teléfono, el tamaño de las orejas de las féminas fue reduciéndose.

“Todo lo contrario que las barrigas de los varones”, señala el investigador, cuyo próximo estudio se centrará en las “manos largas” del hombre del siglo XXI, para lo que estudiará a algunos políticos de la Comunidad Valenciana “donde este fenómeno se observa de manera bastante manifiesta”.

“Esta tierra es toda una joya para nuestras investigaciones”, concluye Jacko Jones.