Saltar al contenido
Viscalacant

Una escritora de Benidorm publica obras eróticas breves en los sujetadores

29/06/2017
Una escritora de Benidorm triunfa con novelas eróticas breves en las etiquetas de los sujetadores

Cuando la imaginación se lleva a lugares insospechados, el éxito está casi asegurado. Buen ejemplo de ello lo tenemos en Claudia Bravo, una joven escritora de Benidorm que está triunfando con sus novelas eróticas breves publicadas en un nuevo formato de libro: las etiquetas de los sujetadores.

Como la mayoría de las grandes ideas, ésta le surgió mientras estaba en el baño. “Me acababa de duchar y cuando iba a ponerme un sostén nuevo me di cuenta de la cantidad de etiquetas textiles que llevaba”, explica Bravo, quien en ese preciso instante vio claro que “era un soporte idóneo para mis novelas cortas”.



Y se puso manos a la obra. En primer lugar estudió la cantidad de palabras que podrían albergar, con un tamaño de letra legible, las cinco etiquetas de tela por ambas caras. Una vez hecho el cálculo comprobó que coincidía aproximadamente con la extensión de sus relatos eróticos.

Con uno de ellos, titulado “Aquel extraño encuentro en el ascensor”, se dirigió a una firma de lencería que distribuye ropa interior femenina en toda Europa. “La idea les fascinó”, asegura con orgullo la autora benidormense que, hasta la fecha, sólo había podido publicar obras autoeditándoselas.

Tras patentar la idea y firmar un contrato de exclusividad con la citada marca lencera, Bravo comenzó a escribir novelas cortas pensando expresamente en ese formato. Su lanzamiento al mercado fue hace solo un mes y el “BraBook” (Bra en inglés es sujetador y Book, libro) ya ha vendido medio millón de ejemplares.




“El nombre me encanta porque además fonéticamente es muy similar a mi apellido”, apunta la escritora, que considera el formato ideal para la lectura “porque se puede hacer tanto individualmente, tras llegar a casa y quitarte la ropa, o en pareja, en los preliminares de una relación sexual, pues sirve para calentar los motores y favorece los juegos previos, al ser del género erótico mis obras”.

Ese factor ha favorecido que los puntos de comercialización de sus obras se multipliquen, puesto que los BraBook se venden tanto en librerías como en tiendas de lencería y grandes superficies que venden ropa.

“Por supuesto, hay distintas tallas, modelos y colores, aunque los relatos no varían en función de ellos”, aclara Bravo, cuya primera obra ya va por la décima edición.

La empresa de lencería que los distribuye ya está preparando el lanzamiento del “BragaBook”, con el mismo concepto pero aplicado a las bragas.