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Viscalacant

Anuncian un ERTE para el 75% de los testigos de Jehová

29/04/2020
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Corren malos tiempos para todo Dios. Que se lo digan a los Testigos de Jehová, que acaban de conocer hoy que se les va a aplicar un Expediente de Regulación de Evangelizador Temporal (ERTE) al 75% de ellos. El 25% restante son menores de edad o predicadores que están de baja por transfusión.

El confinamiento obligatorio por el estado de alarma debido a la crisis del coronavirus ha llevado a una situación límite a este colectivo religioso, cuyos miembros llevan ya 46 días sin poder salir a predicar (bueno, a intentar predicar) por la calle o de casa en casa, como es habitual.

Por el mismo motivo tampoco se están pudiendo reunir semanalmente con sus respectivas congregaciones en los denominados salones del Reino.

Y por si fuera poco, la única ceremonia que se les permite celebrar, la Conmemoración de la muerte de Jesús o Cena del Señor, tiene lugar entre marzo y abril, y este año cayó en el día 7 de abril, por lo que tuvieron que hacerla por videoconferencia por primera vez en su historia.

Pero no todo es negativo. La reclusión ha posibilitado que cada testigo de Jehová tenga tiempo para aprenderse de memoria el contenido de las publicaciones que llevan siempre en la mano por si se quedaran en blanco cuando alguien, por una de esas casualidades que tiene la vida, les atienda alguna vez.

Como esto no ha ocurrido hasta la fecha, acaban regalando esos folletos al primero que pasa. Por si nunca has visto a alguno, los testigos de Jehová son fáciles de reconocer: parecen sacados del videoclip de “Amo a Laura”.

La mayoría son muy educados, salvo alguna entrañable señora mayor que lleva mal que se la ignore.

Han pasado de comer puertas a comer paredes. Sin poder pasear ni tocar más timbres que los propios, los antitrinitarios (si te llamas Trini, no les abras nunca) ya no saben qué hacer con su tiempo.

Y es que a estos aplicados obreros de Dios, que ni siquiera consideran obligatorio el descanso semanal, los siete días de cada semana de confinamiento se les están haciendo una eternidad.

Como los mormones, otros que están del encierro hasta los…

Algunos testigos de Jehová están intentando teletrabajar, pero la gente les cuelga el teléfono. Otros tratan de aprovechar el momento post-aplauso de las ocho de la tarde para predicar desde su balcón a sus vecinos de enfrente, lanzándoles sin éxito folletos de “La Atalaya” o “Despertad” en forma de avión de papel.

Tan solo les reconforta a todos ellos la esperanza de que la actual pandemia sea el principio del fin del mundo que tan pacientemente esperan.

Eso, y el anhelo de ser uno de los 144.000 ungidos (ni uno más ni uno menos) que tendrán la misión de gobernar con Cristo en el cielo y sobre la tierra tras el Armagedón.

Ojo, 144.000. Y aún nos quejamos de los 22 ministerios del Gobierno de Pedro Sánchez.