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Viscalacant

La reforma constitucional incluirá dejar un urinario de distancia

07/02/2018
urinario de distancia

Es una regla no escrita que pasará a estarlo. La tan cacareada futura reforma constitucional incluirá la obligación para todos los españoles de dejar un urinario de distancia mientras se hace pis en los aseos públicos.

Así figura en el borrador de nuevos artículos para la Carta Magna que prepara el Partido Popular. El objetivo de esta sorprendente norma propuesta por los populares es reducir el alto número de víctimas de paruresis en España.



¿Qué es la paruresis?

La paruresis o vejiga tímida es un trastorno de la micción que, dependiendo de su grado de gravedad, puede desde causar largas esperas para el inicio del cambio del agua al canario, hasta un vaciado incompleto de la vejiga, llegando en ocasiones incluso a imposibilitar el orinado.

Diversos estudios realizados por miembros de Nuevas Generaciones a pie de mingitorio demuestran que esta afección tiene un componente más psicológico que físico.

Sentir la presencia de otro hombre meando justo a tu lado, a escasos centímetros de distancia, aunque sea un conocido, provoca a la inmensa mayoría una notable incomodidad que, en el caso de los paruréticos, se traduce en una tensión en los esfínteres que impide un correcto miccionado.

 

La iniciativa del partido liderado por Mariano Rajoy contempla, además, establecer por ley un espacio mínimo de un metro de separación entre los urinarios de nueva construcción.

Estamos, por tanto, ante el primer caso registrado de separatismo nacional aceptado de buen grado por los populares.

La reforma constitucional incluirá dejar un urinario de distancia

Un urinario de distancia para evitar salpicaduras y que te la miren

El malestar que genera una compañía tan cercana durante un acto tan íntimo como el de desbeber puede tener distintas causas. Las más comunes suelen ser el temor a ser salpicado por el chorro del otro y, fundamentalmente, el pánico a que te vean la polla o a que te pillen mirando la del compañero de meadero.

Esa mirada furtiva, un acto reflejo e involuntario que apenas dura un nanosegundo, provoca a menudo complejos de inferioridad en un buen número de hombres que acaban necesitando terapia. Esto se solucionaría con la ley del urinario de distancia entre usuarios.

Fuentes de mármol para interiores han revelado a Viscalacant que el Opus Dei habría presionado al PP para incorporar a la Constitución la prohibición masculina de mear en urinarios anexos con el fin de evitar la propagación de la homosexualidad que, según esta institución católica, provocan las citadas miraditas al miembro viril ajeno.

Multas por forrar el váter con papel higiénico

Otra de las consecuencias de la paruresis en los hombres es el hábito de usar fuera de casa el váter para mear, ya sea de pie o sentado. En este último caso, ya sea porque el pipí va a ir acompañado de popó o por cansancio, la práctica habitual suele ser forrar la taza de papel higiénico por asco supremo.

Posar el culo en el mismo sitio donde otros antes han salpicado pis es una muerte en vida que sólo puede afrontarse con, al menos, medio rollo de papel higiénico disponible, lo que ocasiona un gasto anual de miles de millones a empresas y organismos públicos en España.



Con menos de esa cantidad resulta imposible, ya que al forrado con doble o triple capa de la superficie del inodoro donde van a reposar momentáneamente las posaderas se debe sumar un buen gurruño de celulosa que se arrojará al agua a modo de “colchón amortiguador” para evitar que la caída libre de las heces salpique los testículos o el propio culo.

El gobierno de Rajoy también prevé pedir al señor Roca y demás compañías fabricantes de retretes una altura superior en los WC de nueva construcción, precisamente para reducir las probabilidades de ese efecto “huevos y/u ojetes mojados”. Que da un asco que te cagas, nunca mejor dicho.

Mientras se da luz verde a todos estos puntos, la idea del Ejecutivo es establecer sanciones económicas para quien haga uso de la citada táctica del forrado del váter.

Para detectar a los infractores se contempla la instalación de dosificadores de papel con contador, preferiblemente mecánicos porque los humanos fomentarían la aparición de más casos de paruresis.

 

Si te ha gustado este artículo sobre el urinario de distancia, no te pierdas la del hombre detenido por “tener sexo” con la vaca de la tienda Ale-Hop.