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Viscalacant

La UA pide ayuda al Ejército para desinfectar la boca del representante de los alumnos

27/01/2021
Álvaro Asencio

La Universidad de Alicante (UA) ha reclamado ayuda a la Unidad Militar de Emergencias (UME) de las Fuerzas Armadas para desinfectar la boca del presidente del Consejo de Estudiantes, Álvaro Asencio.

El representante estudiantil parece haber contraído algún tipo de virus agresivo que le lleva a descalificar a toda persona, colectivo o entidad con la que discrepa.

Primero fue al presidente de la Generalitat Valenciana, a quien Álvaro Asencio dedicó en Twitter un “Ximo me cago en tu puta madre”, así, sin la coma del vocativo que, en un ejercicio de cinismo, él reclamaba hoy a otro tuitero quien, a su vez, se acordaba de su progenitora en idénticos términos.

Pero por seguir cronológicamente con el club de descalificados por el joven Asencio, le toca el turno al profesor de Derecho Jorge Payá, el primero en afearle públicamente sus insultos a Puig.

Así se burló el casi imberbe alumno de los reproches del veterano docente:

Después fue la mismísima rectora de la UA, Amparo Navarro, quien salió a condenar su exabrupto:

Con ella no se atrevió. Al menos no directamente ni en público.

Seguimos. Nuevas Generaciones de Alicante, que pide su expulsión del partido, le deja en evidencia al demostrar que, por mucho que él defendiera haber salido del PP “desde hace más de 3 años”, en marzo de 2019 posaba sonriente con integrantes de la formación juvenil junto a Pablo Casado y Luis Barcala.

Álvaro Asencio posa sonriente con su antaño líder, Pablo Casado, en marzo de 2019.

Siguiente víctima del estudiante de Derecho: el primer edil de Sant Joan, Jaime Albero. Según él, un “alcalde llorón” por denunciar que está recibiendo amenazas e insultos de los seguidores de Asencio, que no son pocos. Así de triste es el futuro que nos aguarda.

Llegados a este punto, Asencio no tiene suficiente con docentes y políticos, de modo que va a matar al mensajero, cargando contra el diario Información, que para él es “el panfleto al servicio del PP y del PSOE (los que le pagan)” y que “continúan (ni conjuga bien el verbo) con mi persecución”.

Acaba el tuit recomendando “a los alicantinos de bien” que lean el Alicante Plaza, medio que también ha informado, como tantos otros, de su lengua suelta.

Debemos entender que su padre, el catedrático de Derecho Procesal en la UA José María Asencio Mellado, habitual firma del Información, para él no es un alicantino de bien y sí un panfletista.

Más madera. El Consejo Social de la UA, presidido por el empresario Adolfo Utor, también pide su dimisión.

La respuesta de Asencio es que Utor, al que luego se refiere como “este individuo”, no es quien para hablar en nombre de ese organismo, del que él mismo forma parte, y tiene la desfachatez de señalar que él no ha tenido “ni voz ni voto” sobre el asunto. Faltaría más.

El Consell de la Joventut d’Alacant también ha condenado las “desafortunadas expresiones” que el propio Asencio admitió como tales en Facebook (porque se le cerró temporalmente la cuenta en Twitter).

Pero el representante estudiantil, impelido por ese virus instalado en su cavidad bucal, posiblemente de la familia voxciferadora, no dejó pasar la oportunidad de seguir haciendo amigos, aun con mensajes de difícil comprensión por su mala construcción gramatical.

Joves Socialistes, SAÓ-UA, Carlos Mazón… Han sido más las personas y colectivos que han censurado las salidas del tiesto del joven, pero el pobre no da abasto para insultar a todo el mundo.

Y eso que no es que sea un virtuoso del innoble arte del improperio, sino que tira de vulgaridad de machito cuando no se atreve a frivolizar sobre temas tan serios como el acoso escolar:

Como vemos, un gran ejemplo para los universitarios.

Tampoco hay que olvidar al vicepresi del citado Consejo de Estudiantes, un tal Rafa Lido que, tras jalear las bravuconadas de su amigo y quizá con la esperanza de heredar el cargo si Asencio cayera, ha rebajado el tono y cambiado la foto de su perfil en Twitter: de lucir la camiseta del Real Madrid con cara de malote y cigarrillo en boca, a otra donde sale más políticamente correcto.

Pues eso, que Álvaro Asencio, el portacoz (no es errata) de los alumnos, se ha transformado en Twitter en un Trump de Hacendado, en El Yoyas alicantino, en el Girauta de la Facultad de Derecho, en el Jon Cobra de la UA. ¡Qué celebridad!

Pero tranquilo, Alvarito, que tu virus, como la corte de followers que ahora te adulan, desaparece con el tiempo. Y de efectos secundarios, poca cosa: la vergüenza, que también se pasa, y la memoria colectiva, que siempre queda.