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Viscalacant

La peluquería catalana Oh my CUP! traslada su sede a Alicante

12/10/2017
La peluquería catalana Oh my CUP! traslada su sede a Alicante

La franquicia catalana de peluquerías Oh my CUP! ha trasladado su sede central a Alicante tras el amago de declaración unilateral de la independencia de Cataluña efectuado por Carles Puigdemont.

La compañía pretende con esta medida exportar el estilo batasúnico e incomparable de los integrantes de la CUP (Candidatura d’Unitat Popular) a los territorios que considera que forman parte del Països Catalans.



El corte de pelo “Dora la Exploradora Sin Fronteras”, como el que luce la diputada y portavoz de la CUP Anna Gabriel, encabeza la lista de peinados femeninos que ofrece la cadena peluquera catalana.

Oh my Cup! ofrece el corte de pelo de Anna Gabriel
Oh my Cup! ofrece el corte de pelo de Anna Gabriel bajo el nombre “Dora la Exploradora Sin Fronteras”

En la oferta masculina destaca el look “Arnaldo Otegi”, que con mechas es la bomba, aunque sólo es apto para gente con vergüenzopecia, ya que te puede sentar como a un demócrata dos pistolas.

También esperan que triunfe mucho el corte “camarada Willy Toledo“, ideal para restregarse por el fango, y el “plurimarzismo“, un pelazo que habla por sí solo y que nadie pasará por alto.

La CUP abraza al terrorista asesino Otegi
David Fernández, de la CUP, abraza al terrorista Otegi en Barcelona.

Otra de las opciones para “caballeros” será el nuevo corte Caganer, dedicado a Carles Puigdemont:

El nuevo corte de pelo Caganer dedicado por la CUP a Puigdemont
El nuevo corte de pelo Caganer dedicado por la CUP a Puigdemont

En cualquier caso, ninguno de los cortes incluye nunca lavado ni peinado, aunque cada cliente podrá elegir gratis entre regalos como unas gafas de pasta negra sin cristal para parecer intelectual, un champú de grasa de motor, un chándal falso de Adidas de tercera mano, una impresora o una flauta de regalo.

El gran reclamo durante el primer mes de apertura de los tres salones que han abierto en la ciudad estriba en la gratuidad de los cortes de pelo.



Eso sí, es obligatorio hablar en catalán o sucedáneos como el valenciano o el mallorquín y se habilitarán a la salida del local unas cajas-urnas supervivientes del referéndum del 1-O para dejar bote del que poder seguir chupando.

Las malas lenguas, con perdón, apuntan que la colonización estética catalana ha llegado ya al Ayuntamiento de Alicante, de la mano de una concejala de Compromís que vendría recurriendo desde hace tiempo a los servicios de Oh my CUP!. Adivinarlo está tirado.

No sería descabellado pensar que esta formación política fuera un caballo de Troya catalanista, a la vista de estas declaraciones de 2011 de la hoy vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra, donde se lamenta de no poder usar el término Països Catalans en la Comunidad Valenciana.

Un término que, según confiesa, solamente usan en la intimidad. Como Aznar con el catalán.

 

Su pesar hace seis años por el hecho de que no se pueda decir con normalidad que, según sus teorías, la Comunidad Valenciana forma parte de los “Països Catalans”, contrasta con las palabras que dirigió hace una semana a Oriol Junqueras tras alegrarse éste de que el Banco Sabadell viniera a Alicante en lugar de irse a Madrid.

La líder de Compromís sentenció, en alusión a los Països Catalans, que “yo no opino sobre ectoplasmas”. Está claro que no ganamos para fantasmas.