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Belmontazo: Así vivimos el día de la vergüenza en Alicante

20/04/2018
Belmontazo

Estimado lector/a. A continuación vas a leer un artículo “serio” sobre el Belmontazo y la política municipal alicantina, trufado de tuits de cachondeo que publicamos ayer conforme iban ocurriendo los acontecimientos en el Ayuntamiento. O quizá debamos hablar de Hay Untamiento.

La legislatura que estamos sufriendo en Alicante dio ayer un nuevo y lamentable espectáculo político con un pleno de investidura en el que salió elegido alcalde, contra todo pronóstico, el popular Luis Barcala.

Sucedió después de que la edil tránsfuga ex de Guanyar Nerea Belmonte votara en blanco al no garantizársele, en los términos que ella pedía, un sueldo.

Tal cual, como suena. Todo por la pasta. Bueno, por sus “derechos económicos”, según explicó la ex podemita a los periodistas con todo su papo tras el ya conocido en toda España como Belmontazo.

El cuadro en el salón de plenos al término de la investidura fue para pintarlo:

Eva Montesinos, llorando de rabia junto a un tal José Muñoz, un hipster del PSPV que pasaba por aquí en comisión de negociación y se hizo el ofendidito.

Fernando Sepulcre a lo suyo, el sepulcreísmo a tiempo completo. Movió el cubilete y en todos los dados salió su nombre. Vaya.

Ciudadanos (Siudadanos según su portavoz Yaneth Giraldo, a la que algún desalmado incluyó en su discurso la palabra circense) mirando para otro lado, como si la cosa no fuera con ellos y superando en “perfilidad” al campeón en este campo, un Natxo Bellido que llegó a arrodillarse metafóricamente ante la belmonista Belmonte.

Miguel Ángel Pavón, más caliente que el palo de un churrero por el peso de saberse responsable subsidiario de la vuelta del PP al poder.

El líder de la coalición a la que pertenecía la artífice del Belmontazo se preocupa a diario en Twitter de los anuncios de puticlubs en los periódicos en lugar de por el lupanar político que hay montado en el Ayuntamiento.

Por último, un Barcala que accede a la Alcaldía gracias al Belmontazo y a que su partido fue el más votado en las elecciones.

No obstante, su mayor mérito es haber contemplado el despellejamiento de la izquierda, algo que apuntaló él con una denuncia judicial, que para eso es abogado y, éste sí, de los buenos.

Mientras tanto, Echávarri no perdía el tiempo y cumplía con el bienquedismo felicitando a su otrora rival y, qué leches, hablemos claro, también enemigo. Lo hacía por Twitter con alguna de sus habituales erratas.

Castedo era más de Facebook y Gabi, de Twitter. Dos caras de una misma moneda que han hecho que Alicante se sonroje al verse en los informativos por cuestiones que no son ni para echar flores guapas, guapas, guapas ni para presumir de que estamos de moda.

Y no podía faltar la mención a la muñidora Elsa Martínez, ex concejala y militante popular y ex esposa de Toño Peral, un tipo con un aire a José Bono que es presidente local del PP y que ayer posaba la mar de sonriente junto a Barcala.

Resulta que la también ex directora general del ex Hollywood alicantino Ciudad de la Luz es íntima de la Belmonte.

Las amistades sinceras son así, no entienden de colores políticos. Quizá sí de intereses. Anoche en Facebook la popular se acostaba con un tema musical titulado “Follow me”. Pues eso.

Ya veremos, pero la exhibición pública de la fashionvictim y el tamayazo de su cachorrilla ha puesto los focos sobre ambas.

Nerea y Elsa: Nerelsa, que rápidamente se han convertido en célebre tándem a lo Brangelina y Carbonillas.

Cuando parece que la política municipal alicantina no puede caer más bajo, siempre se saca un as de la manga para ratificarnos que estamos ante la peor corporación de la historia de la ciudad.

En el horizonte se atisba ya junio de 2019. Será el final de esto y el de “Juego de Tronos“. Así, todo de golpe. Casualidades de la vida.

Pero da igual, que se vislumbran más cuervos negros que mirlos blancos capaces de hacer que la ciudad avance conforme a sus posibilidades y de que los alicantinos sintamos orgullo de quienes nos gobiernan.

Queremos un Jon Nieve, una Khaleesi o un Tyrion. Pero no, aquí tenemos caminantes blancos y reyes de la noche que, como una enfermedad veNerea, van contagiando el virus de la falta de vergüenza, aptitud y actitud.

Si tienes ya mono de votar, mata el gusanillo con esta encuesta tan bonica: