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Viscalacant

De cómo nuestras coñas acaban convertidas en noticias

13/04/2017
De cómo nuestras coñas acaban convertidas en noticias

Esto no es otra de nuestras coñas. Desde Viscalacant sentimos un profundo respeto y admiración por el trabajo de los periodistas, y más en los tiempos que corren para ellos, por lo que nunca ha estado, está ni estará en nuestro ánimo cuestionarlo, y muchísimo menos suplantarlo cuando nosotros no lo somos. Lo nuestro es dar el cante 😉

Cada uno a lo suyo. Criticamos o hacemos bromas sobre algunos enfoques, tratamientos o gazapos de los medios de comunicación, sí, pero es que esta web es satírica. O sea, de humor. Para reírse, que falta hace, y de vez en cuando, tras la carcajada o la sonrisa, para hacer reflexionar, aún más necesario.

Este “detalle” de la comicidad, que aparece explicitado en todas y cada una de las secciones de nuestra web (Noticias de Alicante con humor, Noticias de Economía con humor, etc) y en las urls de todas nuestras publicaciones, parece que no le entra en la cabeza a mucha gente que se toma nuestras coñas como noticias reales.




Son bastantes las personas que tanto en las redes sociales como en los propios comentarios a pie de página de las historias de nuestra web se lanzan a opinar sobre las mismas, totalmente convencidas de que son reales. En la mayoría de los casos, claro está, muestran indignación, enfado o estupor ante lo leído.

Desde que nació Viscalacant (hace ahora mismo un año en Facebook con el nombre de Viscalant, porque Viscalacant está ocupado por alguien que no le da uso, mecachis, y recientemente en esta web ya con el dominio deseado desde un principio) siempre que hemos detectado este tipo de situaciones nos hemos apresurado a contestar a estas personas confundidas, aclarándoles que son “noticias” cómicas.

Nuestras historias pueden inspirarse en hechos reales con el objetivo de satirizar o tener incluso una apariencia y una redacción que emulan los cánones periodísticos (ahí está un poco la gracia), pero no son más que meras invenciones, productos de nuestra imaginación a los que no hay que dar más vueltas, parafraseando a Anthony Blake.

Siempre procuramos dejar en todas nuestras publicaciones pistas muy evidentes (o eso pensábamos nosotros hasta ahora) con el fin de que el lector más despistado pueda ver que está ante un divertimento: nombres de chiste para los protagonistas, fotomontajes que cantan por soleares…

Jugar al equívoco, creando a propósito una auténtica ceremonia de la confusión, como hacen muchas otras webs para las que todo vale, da mucha audiencia y suponemos que dinero. Pero ese rollo no va con nosotros. La verdad y la ética siempre por delante, aunque ganemos menos o nada.

Cierto es que hay ocasiones en que la realidad nos hace la competencia, o incluso nuestras tonterías parecen inspirar lo serio, sobre todo por ser de Alicante, tierra de muchos humores, lo que nos hace esforzarnos aún más a la hora de presentar historias surrealistas y cachondas.

Quizá por esas mismas razones haya por estos lares tanto crédulo que da marchamo de veracidad a auténticas locuras o barbaridades.

Multar con 210 euros a los dueños de mascotas o padres de niños que espanten a las palomas perfectamente podría ser una gracia surgida de nuestra factoría, pero la ocurrencia procede de las mentes preclaras de nuestros munícipes.

Todo este rollo viene a cuenta de que hemos visto que no son solamente algunos lectores los que no saben distinguir lo real de lo inventado. Lo más fuerte es que hay medios de comunicación que se han tragado sin pestañear nuestras paridas. Y eso sí es para que se lo hagan mirar.

Vamos por fases.

La primera: lo de contrastar la noticia para qué.

La segunda: ni siquiera se molestan en echar un vistazo a la web de la que procede la presunta noticia que, imaginamos, les ha llegado a través de las redes sociales. Con solo ver nuestra portada ya se darían cuenta del percal y evitarían el ridículo.

La tercera: ¿Se leen el texto y no les saltan todas las alarmas del sentido común? ¿De verdad que no?

Veamos los ejemplos y flipemos juntos. Vamos a enlazarles desde aquí para ver si por curiosidad leen esto, aunque si no contrastan lo que publican es tontería pensar que vayan a analizar su audiencia y los links que apuntan a ellos (así es como nosotros nos hemos dado cuenta de la reproducción de nuestras coñas en sus webs).

CASO 1. EL BIERZO DIGITAL.

Se proclama como “El decano de la prensa digital del Noroeste”. Menos mal que por decano debe tener experiencia. Porque publica lo siguiente, a partir de nuestra coña “Se busca al patinador del tanga”:

El Bierzo Digital plagio

El Bierzo Digital plagio

A ver, detalle al margen de que no cita la fuente de la “noticia”, o sea, a esta web, con lo que de alguna manera se cubrirían un poco las espaldas, ignoramos si por Castilla y León lo de que un concejal ordene colocar fotos de “Se busca” a una persona, como si viviéramos en el Salvaje Oeste pero sin haber cometido delito alguno, es como lo de aquí de multar por espantar a las palomas, lo más normal del mundo.

A cualquiera con dos dedos de frente le parecería demencial. A los periodistas de este medio no les chirría lo más mínimo. Les faltó aventurar que en la foto del “Wanted” aparece el culo de su paisano en lugar de su cara. En fin.

CASO 2. EL CIUDADANO.

El Ciudadano es un medio chileno que se autodescribe así (errata incluida tal cual): “En su versión impresa destaca por ser una periódico serio, que hace investigación periodística en pos de que el ocultamiento de información por parte de grupos reducidos de la población no afecte los intereses y los derechos del colectivo”.

Especificar que en su edición de papel es serio nos lleva a deducir que en la digital no lo es tanto. Y por ahí deben de ir los tiros.

Reproducen, reescribiendo a su manera, aunque al menos estos sí que enlazan a nuestra web, la estrambótica historia de la novia de una despedida de soltera hospitalizada en Alicante al atragantarse con un pene de goma.

periódico el ciudadano

Lo de que cantaban en un karaoke es de su cosecha. En nuestro texto decíamos que se iban pasando el consolador a modo de micrófono, pero bueno.

Sigamos con su “noticia”:

plagio El Ciudadano

Bien, en nuestra publicación indicábamos que la foto que se tomaban con ella inconsciente era la que acompañaba el texto. La misma que nuestros amigos chilenos reproducen sin cortarse un pelo, aunque quitando esa referencia a que era la imagen real.

Se intuye que no les quedaba claro del todo que la foto (un deliberadamente burdo montaje de unas chicas con el Mercado Central al fondo) fuera verídica, pero se dirían “qué leches, la ponemos ya que estamos”.

Como ponen también el chascarrillo final, que ningún medio serio en sus cabales publicaría jamás. O quién sabe, que visto lo visto…

Conclusión, amiguitos: Poned en cuarentena lo que leáis en según qué medios, que ya habéis comprobado cómo se las gastan.

Por nuestra parte, como somos unos cabroncetes por naturaleza vamos a ponerles el enlace de este artículo en los comentarios de sus respectivas noticias. Igual los publican también sin mirar. Ya os contaremos.

ACTUALIZACIÓN: Nuestro comentario en el diario chileno fue publicado automáticamente y borrado una vez leído por el moderador, pero la noticia continuaba tal cual. En el diario de El Bierzo sigue la noticia y nuestro comentario. Les van más las coñas que informar, según parece.