Saltar al contenido
Viscalacant

Energúmenos en las redes sociales: ¡Policía, Guardia Civil, miren esto!

21/06/2017
Energúmenos en las redes sociales: ¡Policía, Guardia Civil, miren esto!

Tras afearles a dos concejales de Guanyar las consecuencias de la “performance” con la que culminó la manifestación antitaurina en la que participaron este pasado fin de semana, nos preguntaban indignados en las redes sociales la edil Marisol Moreno (una de las aludidas) y algunos antitaurinos más por qué no habíamos escrito un artículo sobre las amenazas e insultos graves recibidos por una animalista menor de edad en un grupo alicantino de Facebook, o sobre lo ocurrido durante el pregón taurino, cuando varios activistas desplegaron una pancarta y fueron desalojados a la fuerza.




En primer lugar y sobre lo de Facebook, la respuesta es que Viscalacant, en la figura de nuestro community manager Azuceno López García (desde ayer rebautizado como Remolacha del Foc), fue expulsado de allí al poco de ingresar y no teníamos, por tanto, conocimiento de esos ataques. No podíamos opinar sobre algo que ignorábamos y sí, en cambio, sobre una manifestación a la que pudimos ir o seguir en directo vía Periscope.

Que conste que no estamos obligados a dar explicaciones, ni a los ediles (ellos sí a los ciudadanos) ni a nadie sobre lo que escribimos aquí y por qué, pero nos gusta darlas, del mismo modo que procuramos contestar siempre a todos los comentarios que recibimos en las redes o en nuestra web. Consideramos que es de gente educada responder, y siempre sano debatir con argumentos, sin insultar. Hecha esta aclaración, a lo que íbamos.

En el corto espacio de tiempo en el que estuvimos como miembros del citado grupo de Facebook, nuestra actividad se limitó a compartir en él las “noticias” de nuestra web, además de dedicarle a este tipo de colectivos un artículo que probablemente fuera la razón de nuestro destierro. No lloramos ni nada. Palabra.




Ahora que ha llegado un poco la calma a nuestras vidas tras la que podríamos llamar con ironía la “crisis de la remolacha”, hemos podido ver en distintos perfiles los graves mensajes a los que se referían tanto la edil como otros animalistas.

Y, en efecto, aunque nos duele tener que dedicar tiempo y espacio a semejantes bazofias bípedas, si podemos ayudar de alguna manera a que energúmenos de este tipo dejen de vomitar su bilis en las redes sociales, habrá valido la pena.

Antes de taparnos la nariz (os recomendamos hacerlo) queremos resaltar que mucho, si no todo, de lo que veremos a continuación es denunciable y de ahí el título del artículo.

La propia Policía reconoce que se producen pocas denuncias por Internet. Esto se debe a que “la gente no conoce los límites en Internet, no sabe hasta dónde pueden llegar los usuarios y asimila comportamientos de otros usuarios como normales cuando, en realidad, son delictivos“, afirma Silvia Barrera, Inspectora de la Unidad de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional.

Aunque nos falte conocer detalles del contexto, en ningún caso éste justificaría lo que se puede leer aquí abajo. Y este simple ejercicio, querida Marisol, es saber distinguir entre el fondo de una cuestión y las formas empleadas, algo que no supiste ver el domingo y de lo que dudamos que vayas a querer caer del burro aun hoy.

En el asunto que nos ocupa, fuera cual fuera el escenario, que sigue siendo la siempre cruenta guerra entre taurinos y antitaurinos, da igual. Nada puede dar pie ni explicar en modo alguno estas sandeces y salvajadas:

El tal Jesús Cantogarcía aparece en su página de perfil abrazado a una mujer, es muy probable que sea su pareja, a la que seguramente le gustará saber que su novio o marido anda pidiendo a otras chicas que le enseñen las tetas.

Por su parte, Álvaro Ruiz, se presenta como “Azote del Moro”, va de cruzado y admira a Primo de Rivera. Nada más que añadir. Ni nada menos…

Xena Nala Sala, según indica en su perfil, “Escucha a Animales de todo el universo” y, como vemos, comete el fallo de escuchar a los anteriores y entrar al trapo, con perdón por el símil taurino.

El barriobajerismo, el machismo más rancio y casposo, el acoso sexual y las amenazas de estos personajes habrían de ser motivo suficiente para que las unidades de la Policía o la Guardia Civil encargadas de los delitos informáticos actuaran de oficio.

Como tendría que haber ocurrido con estos otros mensajes misóginos, homófobos y producto de auténticos desalmados que recibió vía Twitter la concejala de Juventud y Protección Animal.

Resulta complicado entender que se sancione con pena de cárcel un chiste en Twitter sobre Carrero Blanco, y no ocurra nada con cosas como las siguientes:

No faltarán los oportunistas que tras leer esto se agarrarán a la condena que recibió Marisol Moreno por sus mensajes ofensivos contra la Corona. Por anticipado, nuestro desprecio hacia quienes lo hagan. Una vez más, el precedente, el decorado previo no puede avalar más castigo que el que le fue impuesto judicialmente.

La edil de Guanyar, que pertenece a ese género de políticos impulsivos a los que se les calienta rápido la boca o el dedo en el móvil, como le ocurre sin ir más lejos al alcalde Echávarri, ganaría credibilidad entendiendo ya de una vez las responsabilidades éticas y estéticas que conlleva el cargo que ocupa, y abandonando actitudes hooliganescas que no hacen más que dañar su imagen pública, como le ocurre con la prensa o con las personas que discrepan de sus tesis en las redes.

Si canalizara la pasión de sus convicciones y asumiera que gobierna para todos los alicantinos le iría mejor. A ella y a todos.




Somos conscientes de que al publicar hoy este artículo algunos verán en él un intento de congraciarnos con Moreno tras nuestro editorial del domingo. Otros, incluso, inmersos en su ciclotímica esquizofrenia, creerán que hemos seguido sus dictados.

Por creer, todavía hay personas que se creen a pies juntillas nuestras rocambolescas historias. Hay gente para todo. Nos da igual.

En Viscalacant seguiremos siendo fieles a nuestra libertad, satirizando y, cuando toque, denunciando todo aquello que consideremos que está mal.  Sean quienes sean los que lo hagan, sean del color político que sean.

Los que crean vernos el plumero, como la propia Marisol Moreno, estarán viendo solo sus prejuicios sobre nosotros, perpetuando el recurrente “o estás conmigo o contra mí”.

En cualquier caso, insistimos, a nosotros nos da igual. Lo de estos energúmenos indeseables había que denunciarlo y aquí está.